El desafío: que la conexión no termine con la campaña
Una empresa latinoamericana de dulces, con presencia en varios mercados de la región, eligió a Kidscorp como partner estratégico con una visión clara: conectar a una de sus marcas con las nuevas generaciones de manera auténtica. El objetivo era ir más allá de la publicidad tradicional y construir un ecosistema digital donde el entretenimiento y la identidad de marca convergieran de forma orgánica.
El reto no era solo tener presencia en Roblox, sino construir una relevancia que durara en el tiempo: que la conexión con el consumidor no terminara cuando terminara la campaña, sino que siguiera evolucionando. Había dos objetivos:
- Fidelización: captar la atención sostenida de adolescentes de 13 a 17 años, un segmento que prioriza el contenido de alta calidad, en un entorno muy competitivo.
- Maduración digital: evolucionar de una experiencia de juego inicial a una plataforma que integrara economía virtual, socialización y progresión, siempre en un entorno seguro y con cumplimiento normativo.
La estrategia: tres fases de iteración continua en Roblox
Kidscorp y un partner de desarrollo diseñaron una hoja de ruta por etapas. Cada fase recolectó insights para potenciar la siguiente.
Fase 1: minijuego runner para generar awareness
Se lanzó un minijuego tipo runner para generar awareness rápido y familiarizar a la audiencia con la llegada de la marca a Roblox. La etapa cumplió su rol como formato de awareness interactivo, con buen alcance y una primera experiencia de gaming de la marca.
Fase 2: brand experience con virtual goods y progresión
La experiencia evolucionó hacia una brand experience más profunda. Se sumaron las primeras tiendas de virtual goods y sistemas de progresión, y el tiempo promedio de juego aumentó gracias a la gratificación del usuario. Con esta etapa empezó la construcción de una comunidad.
Fase 3: entorno multijugador y social
En la etapa más ambiciosa, la experiencia se transformó en un entorno multijugador y social. La marca se integró al gameplay a través de power-ups y objetos virtuales coleccionables, que generan sentido de pertenencia y estatus dentro del juego.
Resultados: una comunidad que crece y vuelve
La evolución de las métricas entre el lanzamiento inicial y la etapa más reciente muestra cómo maduró la experiencia:
- Crecimiento de la base de jugadores: los jugadores únicos pasaron de 8.741 en el lanzamiento inicial a 122.361 en la etapa más reciente.
- Recurrencia: el replay rate subió de 33% a 65%. Hoy casi 2 de cada 3 jugadores vuelven a la experiencia por elección propia, con una tasa de recurrencia de 24.5%.
- Participación activa: se generaron más de 208.000 interacciones totales (compras de ítems, uso de power-ups y diálogos con NPCs) y más de 3.136 horas de exposición de marca activa.
- Precisión de audiencia: el 97% de la audiencia impactada estuvo en el rango de 13 a 17 años, lo que valida a Roblox y la estrategia de Kidscorp para llegar a un segmento difícil.
Conclusión: el valor de ser una plataforma viva
La marca dejó de ser una activación publicitaria experimental para convertirse en un hub de marca permanente dentro de Roblox. Con la tecnología de Kidscorp, logró una integración orgánica en la que el usuario no solo consume el producto: lo "viste" y lo usa para progresar en su vida digital.
El caso demuestra que la inversión sostenida y la iteración basada en datos permiten construir comunidades reales. Para las marcas que buscan liderar la conversación con las próximas generaciones, el metaverso dejó de ser una tendencia pasajera.