Caso de Éxito 5 de noviembre de 2026

Compañía global de lácteos logró que 9 de cada 10 de sus anuncios
se vieran completos durante la temporada del Mundial

Niño sonriendo mientras toma un yogur frente a una tablet en la cocina de su casa

Una compañía global de alimentos lácteos cuenta con la marca de yogur favorita entre los niños de 3 a 9 años en México. Con 30,1% de preferencia declarada según el U18 Radar de Kidscorp, casi triplica a la segunda marca de la categoría. Para una marca de alimentos infantiles, la decisión de compra tiene dos protagonistas: el niño que la pide y el adulto que la compra. La compañía, su agencia y Kidscorp trabajaron juntos para llegar al niño en el momento del año en que, además, el adulto suele estar mirando la misma pantalla.

El desafío: el que consume y el que decide

En México, ver YouTube es la actividad compartida frente a pantallas (padres e hijos) número uno del hogar. Según el U18 Radar de Kidscorp, el 73,7% de los padres con niños de 3 a 9 años la declara, muy por encima de las plataformas on-demand (64,5%) y del conjunto de la televisión abierta y paga (46,0%).

Ese dato define el problema y la solución al mismo tiempo. No hacía falta construir dos campañas, una para el niño y otra para el adulto. Hacía falta estar en el momento en que los dos ya estaban juntos frente a la misma pantalla.

El Mundial 2026 en México llevó ese comportamiento a su punto máximo. Pero el partido no es el único momento, ni el primero: la convivencia frente a la pantalla se construye antes y se sostiene después.

“Cuando una marca invierte en audiencias U18 no puede conformarse con impresiones servidas. Nuestro trabajo es elevar el estándar: entrega completa, entornos seguros y eficiencia que mejora mes a mes. La compañía confirmó que ese estándar es alcanzable y debería ser la norma, no la excepción”.

Pamela Díaz Chávez, Country Manager de Kidscorp México

La estrategia: comprar el momento, no solo la edad

La decisión de planeamiento fue partir del momento real en casa y no solo del rango de edad. La compra se activó a través del U18 DSP en una sola combinación, sostenida durante toda la campaña: YouTube In-Stream non-skippable, compra por CPM, audiencia de 3 a 9 años en México. Este formato no compite por la atención porque se entrega el mensaje completo. En un entorno de convivencia familiar, donde el niño mira y el adulto está cerca, esa entrega íntegra vale más que un clic.

Una creatividad que funciona en dos registros. Las piezas tenían que sostener la atención del niño y, al mismo tiempo, decirle algo al adulto que está en la sala. No hablarle a un individuo, sino a un momento compartido.

Cuatro flights, no un pico. La inversión se distribuyó de abril a julio en cuatro flights mensuales, no en una única concentración durante el torneo.

En la categoría de alimentos infantiles, el cumplimiento de estándares como COPPA (Children's Online Privacy Protection Act) y regulaciones locales de protección de menores no es un requisito administrativo adicional: es parte de la estrategia. El U18 DSP de Kidscorp integra estas garantías en su arquitectura de brand safety y data governance, lo que permitió a la compañía escalar la campaña en YouTube con total confianza regulatoria. Eso es un diferencial que las soluciones generalistas no ofrecen en la categoría de alimentos.

La ejecución: construir antes, capitalizar durante

El Mundial 2026 arrancó el 11 de junio. Los dos primeros flights corrieron antes: abril, sobre el Día del Niño, y mayo, cuando la conversación premundial empieza a instalarse en el hogar. Junio y julio acompañaron el torneo.

Esa secuencia es la diferencia entre acompañar un momento cultural y aparecer en él. Cuando llegó el pico de convivencia familiar, la marca ya llevaba dos meses presente en el mismo entorno.

Resultados

92,2% VTR promedio en formato no saltable, sobre un benchmark de vertical de 85%
8,3M Vistas completadas sobre 9M de impresiones entregadas
-18% Reducción del CPM entre el primer y el último flight
94,3% VTR del flight de junio, el más alto de la campaña

De 9 millones de impresiones entregadas, 8,3 millones fueron vistas completas. Un VTR de 92,2% significa que el mensaje llegó entero más de 9 de cada 10 veces, frente a un benchmark de 85% para la vertical de consumo masivo en YouTube México.

Lo relevante no es solo el promedio, es la consistencia. Los cuatro flights quedaron por encima del benchmark, con un piso de 88,8% en mayo y un techo de 94,3% en junio. La campaña no dependió de un mes excepcional.

En paralelo, la inversión ganó eficiencia con cada flight: el costo por mil impresiones bajó mes a mes de forma sostenida, acumulando una reducción del 18% entre abril y julio. Esto significa que la marca no solo llegó a su audiencia, sino que ese alcance le costó cada vez menos, validando que la estrategia de flights mensuales permitió aprendizaje y optimización constantes.

Aprendizajes

El momento cultural rinde si se llega antes. Los flights previos al torneo no fueron de calentamiento. Instalaron a la marca en el entorno familiar antes de que la competencia por la atención se volviera máxima, y el flight de junio, ya con el Mundial en marcha, fue el de mejor VTR de toda la campaña.

El valor estuvo en la entrega completa, no en la repetición. La frecuencia por flight se mantuvo entre 1,2 y 1,3 exposiciones por usuario. Con poco más de un impacto por persona, lo que hizo la diferencia fue que ese impacto llegara entero.

La eficiencia se construye a lo largo del flight, no se negocia al inicio. Abril fue el mes de mayor costo, con la competencia del Día del Niño en su punto alto. A partir de ahí la curva bajó de forma sostenida. Planificar en flights mensuales, en lugar de una compra única, es lo que le dio al sistema margen para aprender.

Conclusión

Si tu marca también necesita conectar con múltiples decisores en el hogar o busca eficiencia creciente en medios, te invitamos a analizar tu próximo reto de comunicación con el mismo enfoque: identificar el momento real en el que tu audiencia ya está reunida, antes de comprar por edad o demografía.